Si tu anuncio todavía trae neón o fluorescente, cambiarlo a LED se paga solo. No por el letrero nuevo, sino por lo que dejas de gastar.
El consumo
Un gabinete que antes pedía cientos de watts baja a una fracción con módulos LED. En anuncios grandes, el ahorro se nota en el recibo desde el primer mes.
El mantenimiento
El neón es frágil, necesita transformadores y una fuga lo apaga. El LED se cambia por módulos y casi no pide servicio durante años.
No hace falta tirar el letrero
En la mayoría de los casos se conserva la estructura y la cara, y solo se cambia el interior. Es una conversión, no un letrero nuevo.