Un anuncio descuidado comunica tanto como uno nuevo, solo que lo contrario. Estas son las señales que vemos a diario y que conviene atender antes de que salgan caras.
1. Letras o zonas apagadas
Cuando una parte deja de encender casi siempre es una fuente o un módulo LED, no el letrero completo. Atendido a tiempo es una reparación menor.
2. Parpadeo o intensidad despareja
El parpadeo suele avisar que la fuente está por fallar. Si unas letras alumbran más que otras, normalmente hay módulos de distinta antigüedad conviviendo.
3. Acrílicos amarillos o opacos
El sol de la frontera es duro con los rostros acrílicos. Un cambio de cara devuelve el color original sin tocar la estructura.
4. Filtraciones de agua
Manchas o condensación adentro del gabinete significan que entró agua, y el agua acaba con la electrónica. Es la falla que más rápido escala.
5. Estructura floja o sucia
Anclajes con juego u óxido son un tema de seguridad, no de estética. Una revisión anual cuesta mucho menos que un letrero en el piso.