Cuando el negocio está retirado de la vialidad, el letrero de fachada no alcanza. Ahí entra el monumento a pie de calle.
El tamaño lo decide la velocidad
No se dimensiona por gusto: se calcula con la distancia y la velocidad a la que pasa el carro. A mayor velocidad, letras más grandes y menos texto.
Cimentación
Es la parte que nadie ve y la que sostiene todo. Se calcula por carga de viento; escatimar aquí es la razón por la que se caen los letreros.
Multi-inquilino
En plazas conviene dejar paneles intercambiables: cuando cambia un local, se cambia solo su placa y no el monumento completo.